Sin levantar el lápiz

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Invierto en mi alma

Página 14 · Martes 4 de agosto de 2026.

Hoy es martes. Ayer ensayamos con la banda y salió espectacular. Antes de ir al ensayo mandé un mensaje motivador al grupo, va, más que motivador: les dije que nos concentremos en ensayar un show más que temas separados, que escuchemos cómo suena la banda, cómo suena la mezcla, que toquemos con esa conciencia.

Llego y, como siempre, me atiende el Vicent. En la puerta me encontré con el Carli. Esta vez ensayamos bien temprano, a las siete, porque mañana tengo una entrevista importante.

Bueno, entramos a la casa y a la sala y el Rodri ya estaba ahí. La verdad que logramos formar un grupo donde todos son responsables y tienen ganas, y a todos les gusta el reggae, cosa que no es fácil de conseguir.

Conecté mis cosas. Primero saqué la guitarra del estuche. Estoy llevando la Epiphone Les Paul que me compré en Los Ángeles porque la Fender no tiene estuche y me resulta más cómodo. Después de sacar la viola conecté mi pedalboard hecha por mí. Me encanta haberme mudado a pedales analógicos, suenan mucho mejor que la pedalera digital.

—Bueno, busquemos las listas así cada uno sabe qué tema sigue y podemos tocar todo seguido... un show. Rodri, ¿vos tenés la lista?

—La tenía por acá... La busco.

—Dale, buscala así tocamos todo prolijo. Hagamos las cosas bien.

—Acá está.

—Bueno, joya. Largamos...

Así empezó la intro, como siempre, los primeros acordes y los primeros sonidos. Todos teníamos cara de concentrados, muy serios... Lo que estamos haciendo es cosa seria...

Bueno... Se escucha que me llaman por teléfono. Es el Uli, el percusionista.

—¡Ahí viene el Uli! ¡Vicent, abrile!

—¡Hey, Uli! Qué bueno que viniste. Armate y empezamos de nuevo con la banda casi completa, porque faltan las chicas de los coros.

Arrancamos de nuevo from scratch y ahora sí: la cosa suena sólida, como hacía mucho que no sucedía. Se ve que resultó.

Tocar de esa manera, estando cada vez más ensayados, produce algo increíble entre todas las personas que están adentro de la sala, adentro de la música. Produce una hermandad única, un sentimiento de grupo que muy pocas cosas te pueden dar.

Es algo irreemplazable. Algo que haría gratis. De hecho, lo hago gratis y la mayoría de las veces pongo dinero.

Lo hago porque invierto en mi alma y tengo la esperanza de invertir en el alma de los que están conmigo también. Me pongo contento cuando todos se ponen contentos.

Son ya diez años de hacer reggae. Diez años de remar contra viento y contra toda marea, diez años de logros y diez años de varios fracasos también. Pero acá estamos, haciendo lo que más nos gusta: música con amigos.

Y no cualquier música: reggae music.

Así que, mis amigos, si quieren escuchar y ver una banda que se la banca, que le pone el alma, que le pone toda su santafecinidad y más, nos vemos el 21 en El Nogal.

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