Sin levantar el lápiz
Páginas matutinas
Por qué escribo páginas matutinas
Página 1.
Un amigo me dijo que tenía que escribir páginas matutinas, como forma de terapia. Se trata de dejarlo fluir y escribir a un ritmo en el que las palabras salgan tan rápido que la mente casi no pueda pensar. A veces salen cosas copadas, o no, pero el sentimiento después de hacerlo es bueno, diría hasta liberador.
Con el correr del tiempo, las cosas por las cuales escribo van cambiando. Ahí voy, sin rimar, sin pensar, dejando que las palabras hablen solas.
Cuando era chico siempre me colgaba haciendo alguna cosa. Me gustaba andar en bicicleta, arreglar mi bici, hacer antenas y conectar cables. Siempre que miro para atrás tuve algo en lo que me entretenía. Ahora lo que me entretiene es hacer música, practicar y escribir. Me gusta la música porque tiene ese misterio de no saber qué hacer cuando la hoja está en blanco, y más me gusta cuando siento que logro hacer lo que la canción pide.
Hay veces que en la vida soplan vientos de cambio. Algunos son sin querer, pero otros se buscan. Estoy viviendo tiempos de cambios muy fuertes, cambios que pasaron porque yo los busqué y porque los creo necesarios para ser feliz. Tengo miedo, sí, y no me da vergüenza decirlo. Lo que no me voy a permitir es no arriesgarme y no jugar.
También están Martina, mi hija, mis amigos, la música, el trabajo, la casa y todas las cosas que quiero hacer. Muchas veces quiero hacer todo y el tiempo nunca alcanza. Hago listas, organizo mis días, escribo objetivos y vuelvo a empezar. A veces logro sostener las cosas y otras veces no, pero siempre sigo avanzando.
Siento que mi vida tiene ciclos, como si estuviera dentro de un videojuego o en una novela donde se termina un capítulo y paso al otro. Hay días de sol, días nublados, tormentas y tiempos de calma. Cuando tenga que sostener la vela lo voy a hacer y cuando llegue el tiempo de disfrutar, voy a relajarme y disfrutar.
Realmente creo que tengo un poder bastante importante para cambiar el rumbo de mi realidad y girar el timón para donde mi barco desee ir. No sé exactamente cuál será mi camino. No sé si hay algo más emocionante que no saber qué va a pasar, aunque en realidad nunca lo sabemos. Esta es mi vida mientras trato de entenderla.